• Ángel Sánchez

01 de marzo: día de la cero discriminación



A lo largo de la historia de la humanidad, siempre han existido diferencias raciales basadas en la constante creencia de superioridad por parte de algunos sectores y de las naciones más poderosas del mundo.


A partir del siglo pasado, los países pertenecientes a la Organización de las Naciones Unidad, así como el mismo organismo, han tratado de tomar medidas para que el índice de racismo disminuya. Sin embargo, pese a los esfuerzos y a los tratados, algunos países se posicionan dentro de los que tienen un mayor índice de discriminación.


Estados Unidos es la nación que más discrimina, según la investigación de mercado realizada por el Banco Mundial. Por su parte, la Liga Antidifamación publicó que la nación de las barras y las estrellas incrementó 182% en términos de discriminación racial. Muestra de esto fue la campaña “Supremacía Blanca” que circuló en folletos y redes sociales, principalmente en las ciudades de Texas, California, Illinois, Nueva York, Virginia y Florida.

De igual manera, la Universidad de Harvard llevó a cabo una investigación de mercado en Europa, para conocer las naciones con mayor índice de discriminación social donde República Checa lidera como la nación más discriminadora del viejo continente, contando con al menos 344 casos extremistas de discriminación en 2017.


Asimismo, en el Reino Unido han incrementado los índices de discriminación racial, esto como una respuesta ante la salida del Brexit. A su vez, Irlanda ha mostrado xenofobia e intolerancia principalmente a través de las redes sociales.


En América Latina, las personas que son afrodescendientes no tienen un trato igualitario. En México, este sector de la población tiene un rezago educativo del 24%, una carencia de acceso a los servicios de salud del 19.5% y una carencia de acceso a la seguridad del 25%, según datos del INEGI.


De igual manera, según una investigación de mercado llevada a cabo por la UNICEF, en países como México, Brasil, Argentina, Colombia y El Salvador, se considera que las mujeres eran menos favorecidas que los hombres por la sociedad. Algunos países de Latinoamérica han buscado la inclusión social a través de sus constituciones. Por ejemplo, países como Argentina y Chile nunca han utilizado la palabra “raza” en sus constituciones; Bolivia y Ecuador han suprimido la palabra, mientras que Costa Rica, Haití, Paraguay, Guatemala, República Dominicana y Uruguay completan la lista de países latinos que no utilizan la palabra “raza”. Por su parte, en México, en el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se habla acerca de la discriminación, nunca se menciona la palabra “raza”.


En México, de acuerdo con Itzel Arriaga, investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de México, por lo menos el 50% de la población ha sufrido discriminación a lo largo del último año por motivos de color, raza, sexo, apariencia física, forma en la que hablan, lugar de donde provienen, preferencias sexuales, religión, manera de vestir o clase social.

Asimismo, la investigadora mencionó que los datos reflejan que un 51.3% de las mujeres y un 56.5% de los hombres han sido discriminados por su apariencia; por sus creencias religiosas en un 32.3% y un 24.8%, y por su sexo en un 29.5% y un 5.4%, respectivamente. También mencionaron que el 17.7% de las mujeres y el 21.7% de los hombres han sufrido discriminación por el lugar donde viven.


El medio de comunicación El Economista, basado en la Encuesta Nacional de Discriminación realizada por el INEGI, el Conapred, el Conacyt y la UNAM, sacaron los siguientes datos:


1. Las personas con una tez morena son las que menos ocupan puestos laborales como gerentes, directores o funcionarios, ocupando entre un 4.4% y un 2.8%. De igual manera, según la encuesta, 7 de cada 10 mexicanos que son de tez morena no tienen estudios superiores.

2. Las mujeres siguen estando fuera de igualdad de condiciones laborales, pues 2 de cada 10 aseguraron recibir una menor paga por el mismo trabajo realizado por un hombre. Asimismo, 2 de cada 10 hombres afirmaron que las mujeres son violadas porque así lo provocan. Mientras que 9 de cada 10 trabajadoras domésticas no cuentas con prestaciones laborales.

3. La mitad de las personas discapacitadas aseguraron que sus derechos no importan. Asimismo, consideran que hacen falta mayores espacios y una accesibilidad más dentro del país.

4. A su vez, las personas indígenas son de los sectores que más discriminación sufren. Para empezar, según la encuesta, 2 de cada 10 personas no rentarían una vivienda a este sector de la población. La misma encuesta arroja que tienen un rezago educativo del 40%, una carencia del acceso a los servicios de salud del 26.5%, un acceso a la seguridad muy pobre con un 70% de dificultades.

5. Las personas que poseen el VIH también son discriminadas, pues 4 de 10 encuestados consideran que es un riesgo estar cerca de ellos.

6. La comunidad LGBTQ+ es considerada, por 4 de 10 habitantes, como uno de los sectores más vulnerables y discriminados.



Ante la pandemia por el Covid-19, también han surgido varios casos de discriminación. Según el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred, por sus siglas), en el periodo comprendido entre el 19 de marzo del 2020 y el 19 de febrero del 2021, se han presentado un total de 477 quejas referentes al Covid-19, las cuales 250 son provenientes de mujeres y en su mayoría son denunciando a las empresas y fábricas por obligación a trabajar aún estando en situación de vulnerabilidad u obligando al trabajo de forma presencial.

Pese a esto, según la investigación de mercado realizada por el Banco Mundial, México avanzó en el último año en temas de inclusión social y de igualdad de género, lo que causó un impacto social favorable en términos laborales ante el Índice de Mujeres, Empresas y Derecho, del Banco Mundial. Según el indicador WBL, el país pasó de 83.8 puntos a 88.8 puntos, debido al avance de los derechos en el matrimonio.


México ha buscado la inclusión social en los últimos años, a través de proyectos sociales y de un mayor número de oportunidades laborales tanto para mujeres, personas con tatuajes o piercings, adultos mayores, la comunidad LGBTQ+ y los sectores que por años han sido discriminados.