• Ángel Sánchez

El Bitcoin, sus características y su volatibilidad



El Bitcoin es una criptomoneda que salió a la luz en el 2009, creada por Satoshi Nakamoto, quien realmente no se conoce si es una institución o una persona física. Esta criptomoneda no existe de manera física, pero tienen las mismas funciones que el dinero como lo conocemos, con la única diferencia de que este no está seriado, por lo que es imposible rastrear a los vendedores y compradores. Esta diferencia ha sido sumamente atractiva para aquellas personas que quieren manejar sus transferencias bancarias con total privacidad. Un punto en contra es la confianza de hacer uso del Bitcoin es el hecho de que no está respaldado por una institución bancaria. Sin embargo, la pieza fundamental en el funcionamiento de esta criptomoneda es el blockchain, lo que impide la falsificación de este de una manera sencilla, pues tendrían que cambiarse muchos registros de las bases.


Entre las principales características de esta criptomoneda se encuentran las siguientes:


  • No puede ser censurado: ninguna persona o institución puede censurar o prohibir transacciones que ya han sido realizadas.

  • Tiene un límite de 21 millones: nunca se podrá exceder de tal cantidad de Bitcoins, por lo que la oferta monetaria es limitada.

  • Acceso a todos: todas las personas que deseen realizar transferencias en Bitcoins pueden realizarlo sin necesidad de un permiso.

  • Irreversible: una vez hecha la transferencia, no hay vuelta atrás.

  • Blockchain: este sofisticado sistema de seguridad hace que las transacciones se realicen de una forma segura.

  • Código abierto: el código utilizado siempre será accesible para todo público.

A pesar de que existen muchas interrogantes alrededor de esta criptomoneda y aunque su uso sigue siendo limitado, cada vez tiene mayor utilidad en el proceso de compra y venta. Sin embargo, y como comentó para Expansión el analista y vocero de eToro, Javier Molina, no cumple con las características para ser dinero. De acuerdo con él, para ser considerado debe ser una reserva de valor, ser una unidad de medida y que sea un medio para intercambio; cumpliendo solamente con la última.


Aún con ello, el valor del Bitcoin ha ido en aumento, aunque con varios intervalos a la baja. De acuerdo con la investigación de mercado realizada por Coinmarketcrap, sitio experimentado en cotizaciones, el pico más alto en su historia ha sido de 63 mil 226 dólares en el mes de abril. La volatibilidad de este hizo que cayera hasta 30 mil dólares en junio y actualmente, en septiembre, se encuentra tasado en 43 mil dólares.


Sin embargo, algunos países han decidido adaptar al Bitcoin como moneda legal. Tal es el caso de El Salvador, que a inicios de septiembre lo hizo oficial tras la aceptación de la llamada Ley Bitcoin. Esta medida, de acuerdo con el presidente salvadoreño, es una forma de impulsar el desarrollo económico y el empleo.


Ante el anuncio, la población del país centroamericano respondió con negativas. Con base en la investigación de mercado realizada por el Instituto Universitario de Opinión Pública de El Salvador, el 66.7% de la población está en contra de la Ley Bitcoin y consideran que debe ser derogada; además, el 65,2% se mostró en desacuerdo contra el gobierno de Nayib Bukele, el presidente, al utilizar recursos públicos para la implementación del uso de esta criptomoneda. Esto se refleja en el desinterés población, en un 78%, por descargar la aplicación de la billetera electrónica, mientras que el 71% sigue teniendo preferencia por el dólar.


El desacuerdo de la población ha ido en aumento, pues tras dos semanas de su adopción, y debido a su volatibilidad, el valor del Bitcoin ha disminuido en 18% tras pasar de 45 mil euros, a inicios de septiembre, a 37 mil en la penúltima semana del mismo mes. Esta caída fue reflejo del momento complejo que atraviesan las criptomonedas en general como el mismo Bitcoin o Etherum.


Otra muestra de la volatibilidad de esta alternativa financiera fue con el caso de la crisis en Evergrande, el segundo inmobiliario más importante de China, generada principalmente por las preocupaciones de un incumplimiento de pagos bastante severo en el país asiático, el 20 de septiembre. Como consecuencia, la gran mayoría de las monedas digitales alrededor del mundo tuvieron un desplome en su valor, alcanzando los niveles más bajos en el último mes. Con base en información de Forbes México, este desplome alcanzó hasta el 11% del valor de las criptomonedas en menos de 24 horas, lo que se traduce en pérdidas económicas de más de 250 mil millones de dólares.


El Bitcoin enfrentó una caída del 9%, quedándose con un valor de 42 mil 669 millones de dólares, lo que repercutió directamente en la economía del país centroamericano, pero el presidente tomó la decisión de comprar 150 Bitcoins más, aprovechando la devaluación, para llegar a un total de 700 en El Salvador, con la esperanza de que su valor vuelva a subir y ganar más con ello. La inversión fue de aproximadamente 6.5 millones de dólares.


Ante esto, China intensificó su postura en contra de las criptomonedas y el blockchain, calificándolo como actividad ilegal. Diez agencias chinas, incluido el banco central, reguladores bancarios, de valores y de divisas, se encuentran trabajando para presionar altamente al comercio de criptomonedas. Asimismo, el Banco Popular de China (PBOC, por sus siglas en inglés), mencionó que este tipo de monedas no deberían estar en circulación, prohibiendo a las instituciones financieras facilitar el comercio de estas.


Otro de los contras del uso de Bitcoin es en cuestión ecológica, pues acorde con la información desarrollada por economistas del Banco Central Holandés y del MIT, una sola transacción con esta criptomoneda genera un impacto ecológico similar a desechar dos Iphone 12 mini, debido a los desechos de los chips de computadora que son utilizados para hacer funcionar el algoritmo del Bitcoin y activar el blockchain.


Asimismo, se hizo una estimación de que la red de Bitcoin es compuesta por 30.7 kilotones métricos de equipos anualmente lo que, de acuerdo con información del sitio web Xataka, es una cantidad comparable con los desechos informáticos y de telecomunicaciones generados por todo un país del tamaño de Países Bajos.


En un futuro, puede que estas nuevas monedas adquieran un mayor valor y por lo tanto una mayor relevancia, pues siempre será bueno generar alternativas para los consumidores de todos los sectores, haciendo uso de la tecnología emergente. Sin embargo, no debemos dejar de lado el impacto ecológico que también se genera con los dispositivos electrónicos y los desechos que estos pueden llegar a generar.

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