• Ángel Sánchez

Mitos y realidades de la reforma sobre outsourcing



Desde el 2012, durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, se empleó la subcontratación o mejor conocida como outsourcing. A partir de ese momento, las empresas comenzaron a ofrecer contratos bajo esta alternativa con el objetivo de ahorrarse millones de pesos en las prestaciones de los trabajadores, las cuales, por supuesto, no estaban incluidas en los contratos debido a que estos se firman bajo ciertos meses.


¿Qué es el outsourcing?

La subcontratación es una alternativa de empleo, en la que los contratistas disponen de trabajadores bajo su dependencia, donde un tercera es quien fija y supervisa las tareas, con el fin de lograr una especialización. Es decir, la empresa para la que trabajas no es la responsable de tu contratación, sino un tercero.


Esta alternativa se empleó con los siguientes objetivos: reducción de gastos, inversiones a sectores que permitan el crecimiento de la empresa, acceso a recursos especializados y de vanguardia, mayor atención a tareas que impliquen un mayor esfuerzo y una mayor dificultad, adaptación a los cambios, permite una mayor flexibilidad, no se invierte en equipos con costos elevados, mejora la calidad.


Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México, mencionó que se alcanzó un acuerdo entre dirigentes sindicales, empresas y el gobierno para llevar acabo una reforma en contra del outsourcing, con el principal objetivo de evitar abusos a los trabajadores, así como la violación a sus derechos, a su vez que también prohíbe la evasión en el reparto de utilidades y de impuestos por partes de las empresas.


Con base en una investigación realizada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en México hay 4.6 millones de personas que están contratados bajo la estrategia del outsourcing, y de los cuales 2.9 millones están bajo un esquema de subcontratación ilegal.

Esto ha pegado directamente en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS, por sus siglas), pues según el director General del IMSS, Zoé Robledo, esta alternativa de empleo le ha causado al IMSS pérdidas anuales de 21 mil millones de pesos. De acuerdo con información del IMSS, estos son los abusos más comunes a través de la subcontratación:


· Simulación de la existencia de una relación laboral.


· Registro de trabajadores con un salario inferior al estipulado.


· Desagregación de una parte de la plantilla laboral.


· No se integra el salario base de cotización.


· Se paga una parte del salario en efectivo, con el fin de evadir obligaciones fiscales.


Entre los principales cambios que trae consigo la reforma, se encuentran los siguientes:


· Queda prohibido el outsourcing. Se hará una excepción únicamente cuando la subcontratación de servicios especializados no pertenezca a la misma actividad económica de quien contrata.

· Las empresas tienen la obligación de trasferir y de reconocer como trabajadores propios a aquellas personas que realicen actividades principales dentro de la empresa.

· Las empresas prestadoras de servicios podrán hacerlo siempre y cuando se encuentres registradas correctamente y de manera obligatoria ante Secretaría de Trabajo y Previsión Social. Asimismo, deberán demostrar el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, así como las de seguridad social.

· En caso de incumplimientos, las empresas que reciban estos servicios deberán hacerse responsables frente a sus trabajadores.

· Las multas serán incrementadas: en caso de prestar el servicio de outsoucing sin tener el registro ante la STPS, la multa será de 4 millones 481 mil pesos, lo que equivale a 50 mil veces la UMA. De igual manera, las penas de presión irán de los 3 a los 6 años por la prestación y la contratación de servicios ilegales.

· También serán homologados los criterios del Código Fiscal, la ley del ISR y del IVA acorde con la Ley Federal del Trabajo.

· Asimismo, se reformará la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, para que tampoco exista la subcontratación dentro del gobierno.

· A partir de publicada la reforma, las empresas cuentan con 90 días para poner en la nómina a los trabajadores que se encuentran bajo outsourcing.

· Si la empresa subcontratada incumple con sus obligaciones, la empresa contratante será la responsable ante los trabajadores.


Con esta reforma, los trabajadores podrán gozar de certidumbre, certeza y de derechos laborales, pues podrán entablar una relación con sus jefes, a la vez que conocerán cuál es su sueldo realmente. Por otra parte, ya sin el outsourcing, los empleados podrán gozar de prestaciones como el crédito Infonavit, el cual tardaba hasta cuatro años para que pudieran acceder.


Ahora, podrán generar antigüedad y recibir aguinaldo, lo que dignificará más la prestación de sus servicios laborales y por los cuales se recibirá un mejor salario. Sin embargo, aunque todo parece positivo, diversos especialistas han manifestado que la reforma podría tener repercusiones. De acuerdo con ManPower Group, los empleados que se encuentran subcontratados podrían pasar a esquemas labores donde no gocen de seguridad social. Otra de las grandes preocupaciones que el comercio informal vaya en crecimiento debido a un posible despido masivo como resultado de que el 46% de las empresas no se sienten suficientemente capaces para agregar a la nómina a los trabajadores subcontratados, en tan solo tres meses, de acuerdo con la investigación de mercado realizada por la OCC Mundial.


Un 16% de 500 empresas encuestadas, mencionó que sí podrían poner en la nómina a todos los trabajadores, mientras que un 24% manifestó que solo podrán contratar a unas cuantas personas. Lo preocupante es que un 22% aseguró que no existe la posibilidad financiera de incorporar a la plantilla a los trabajadores subcontratados, por lo que tendrán que prescindir de sus funciones una vez que se cumpla el plazo de tres meses. Por otra parte, el 37% de las empresas se dijeron listas para iniciar los trámites y la documentación para tener todo en orden.








2 vistas0 comentarios