• Ángel Sánchez

Retos en el 2021 de la Banca Nacional



Con la crisis mundial derivada por la pandemia de Covid-19, todo el mundo ha sufrido las repercusiones económicas que esta crisis sanitaria ha dejado a lo largo de este año. Las consecuencias de esta situación han alcanzado todos y cada uno de los sectores, pues ha afectado desde las empresas, los empleados y recayendo en las familias. Con las afectaciones a las empresas, sectores como el automotriz, el textil, la industria musical y los eventos deportivos, también se han visto sumamente dañados, teniendo como conjunto que los bancos y la bolsa de valores mexicana no vivan su mejor momento y tengan en este 2021 todas las esperanzas para recuperarse de la crisis que dejó el año anterior.


Para el último trimestre del año pasado, se llevó a cabo una investigación de mercado llamada “El impacto de la Pandemia Covid-19 sobre el Comercio y Desarrollo: Transición a una Nueva Normalidad”, donde se proporcionó una evaluación integral acerca de las repercusiones económicas, teniendo como resultado una proyección de una contracción en la economía global del 4.3%. De igual manera, en el informe se mencionó que la crisis podría dejar en la pobreza extrema a más de 130 millones de personas alrededor del mundo.


Durante los primeros meses de la emergencia sanitaria en México, y ante la incertidumbre, los mexicanos aminoraron sus gastos con tarjetas de débito y tarjetas de crédito, lo que significativamente afectó a las industrias bancarias, aunque conforme fue avanzando la pandemia y las tiendas departamentales incorporaron varias alternativas de compra como el e-commerce, el click & collect y demás formas, se fue recuperando le economía y, por lo tanto, la posibilidad de compra de los usuarios.


A partir del mes de marzo del año anterior, los cuatro principales indicadores propios del sistema financiero tuvieron los primeros síntomas de la emergencia que la pandemia traería para el sector. En el mismo mes y con datos obtenidos de una investigación de mercado llevada a cabo por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, se registró una caída del 31.9%, en comparación con el 2019, de las instituciones de banca múltiple. A su vez, también se obtuvieron los siguientes datos:


La rentabilidad de capital pasó de 15.5% a 14.1%; el índice de capitalización se encontraba en 16.2% al cierre del 2019 y en marzo del 2020 estaba en 15.8%; por otra parte, el índice de morosidad de 2.2% pasó a 2.3%; mientras que el índice de cobertura de 146% terminó en 150.4%. Asimismo, el margen financiero pasó a alerta amarilla, significando que se experimentarían un impacto debido a la baja en las tasas de mercado. De igual manera, las estimaciones preventivas para riesgos crediticios, el margen financiero ajustado por riesgos crediticios y el resultado neto, tuvieron una alerta roja, traducida en un fortísimo golpe esperado, trayendo consigo un decrecimiento, la necesidad de un mayor requerimiento de reservas por portafolios, además de una especial atención en las empresas relacionadas con movilidad, turismo y entretenimiento, para tratar de salvarlas de la bancarrota, aunque con algunas no fue posible.



En el mes de junio, Banxico, por su parte, basado en su investigación de mercado, lanzaron el “Reporte de Estabilidad Financiera” donde abordaron distintos puntos, a la vez que consideraron los principales riesgos que enfrentaría la banca nacional durante la emergencia sanitaria:


El principal riesgo sería la desaceleración de la economía global y la incertidumbre generada por su recuperación. Por otra parte, también fue motivo de preocupación la volatilidad en los mercados financieros alrededor del mundo y la recomposición de flujos hacia activos de menor riesgo. A la vez que también preocupó la aceleración de una mayor contracción de la economía mundial y la incertidumbre sobre las repercusiones que esta traería, así como el tiempo que duraría. Por otra parte, otro de los riesgos considerados fueron los ajustes adicionales a la calificación crediticia soberana y la de PEMEX.


De acuerdo con diversos especialistas, los principales retos para la banca nacional en 2021 se basan en adaptar una mejor tecnología de pagos, hacer uso de una monetización de los datos, aplicar APIs o un nuevo negocio para la banca, elaborar un nuevo paradigma en el modelo de prestación de servicios financieros, cambiar la atención brindada a los clientes, buscar una colaboración con otros bancos para hacer eficiente la competencia, así como dar una mayor diversidad a los servicios para hacerlos más inclusivos con personas que nunca han tenido acercamiento con los bancos. Sin embargo y sin lugar a dudas, el mayor reto para la banca nacional es mantener una estabilidad económica y tratar de recuperar las cifras obtenidas para el último trimestre del 2019.


En una entrevista realizada por Forbes México a Yoliztli Gutiérrez, CEO de la consultora Y&G, mencionó que este año representa un gran reto para la banca, donde habría que dar una mayor oportunidad de brindarles servicios bancarios a personas que nunca han tenido acceso pues, según el Banco Mundial, en 2017, 36 millones de personas no tenían acceso al sistema bancario. Asimismo, señaló que habría que brindar más y mejores alternativas de pago para facilitar los procesos bancarios, basándose en las cifras del INEGI, donde se menciona que el 70% de las personas realizan sus pagos en efectivo.



Con los avances tecnológicos surgidos en los últimos años y con el uso de la inteligencia artificial, la banca nacional ha adaptado nuevas alternativas de pago para brindarle mayor facilidad a los usuarios, así como una mayor seguridad. Las principales bancos han hecho inversiones para brindar las siguientes opciones de pagos: móviles y a través de aplicaciones, pagos electrónicos a través de transferencias, pagos biométricos, pagos por medio de códigos QR y mediante dispositivos diferentes al teléfono celular como, por ejemplo, haciendo uso de relojes inteligentes.


Uno de los principales retos para la banca nacional es referente a la competitividad y la asociación entre bancos, para garantizar una mejor atención y más alternativas para los clientes. Para esto, un nuevo banco ha llegado a México; de nombre BNP Paribas, y de origen francés, arribó a nuestro país para “ayudar a que se dé la recuperación económica prevista”, según Francisco Hernández, director del banco, tras la aceptación de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV, por sus siglas) para operar como banca múltiple en territorio nacional. El banco francés es uno de los más importantes en Europa y ha abierto filiales en más de 74 países.


Con el ingreso de este nuevo banco a México, el país cuenta con 51 bancos en operación, los cuales deberán aliarse y ofrecer mejores alternativas para que los usuarios contraten sus servicios y, por lo tanto, llevar de a poco la recuperación económica que al sector financiero requiere, dando como resultado una sanación financiera y una estabilidad económica a nivel nacional.